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| Pros
y contras físicos del fútbol |
Por
Marcelo Daniel Feito, (SALUTIA.COM)
El fútbol ofrece beneficios múltiples: favorece la resistencia cardiovascular,
incrementa la fuerza muscular y desarrolla las cualidades físicas.
El movimiento que realiza el futbolista al correr con la pelota tiene
varios matices. Tanto las carreras cortas con pelota, como las largas
a toda velocidad siguiendo al adversario, favorecen el funcionamiento
cardiovascular.
La fuerza muscular en el fútbol se obtiene a partir de los ejercicios,
ya sea con sobrecargas (mancuernas, tobilleras, sacos de arena) o
gracias a la asistencia de otra persona durante la rutina de ejercicios.
Esto mejora la funcionalidad y fortalece las fibras musculares.
Por otra parte, el fútbol otorga:
· Velocidad: estimula la rapidez de los movimientos en carreras cortas
y permite una mejor reacción -mayores reflejos.
· Resistencia: es la capacidad de ejecutar un determinado trabajo
durante un tiempo considerablemente largo.
· Habilidad motora: su variedad de movimiento, y la destreza en su
ejecución, permite desarrollar precisión motora y economía de movimiento.
· Flexibilidad: el entrenamiento favorece la elasticidad de los músculos
y ligamentos, permitiendo realizar movimientos de gran amplitud. |
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| Rutina
de entrenamiento |
El
entrenamiento consiste en una serie de ejercicios adecuadamente coordinados
entre sí, cada una específica de una fase: fase de calentamiento,
fase principal -o juego propiamente dicho- y la fase de retorno a
la calma.
Fase de calentamiento:
Prepara al organismo para mejorar su funcionalidad mediante movimientos
preliminares adecuados y su efecto es un rápido aumento de la temperatura
interna. La duración de esta fase varía de un mínimo de 7 minutos
a un máximo de 25. Comprende ejercicios de movilización de las principales
articulaciones del cuerpo y concluye con una carrera larga a velocidad
creciente con aceleraciones breves y rápidas.
Asimismo, y como complemento, se realizan una serie de movimientos
con el balón (conducción, retención, cabezazo, lanzamientos al arquero,
entre otros).
Los diferentes ejercicios son:
· trote alrededor de la cancha tocando con las manos el piso;
· trote alrededor de la cancha llevando los brazos extendidos
hacia adelante y hacia atrás;
· trote llevando las rodillas al pecho;
· trote llevando los talones a los glúteos;
· flexiones de brazos en serie; · abdominales en serie;
· saltos en serie.
Fase principal:
Determina el carácter específico de la sesión del juego. Debe iniciarse
con los ejercicios que tienen que ver con la táctica y la técnica
correspondientes al juego de cada equipo. Es la de mayor duración
ya que se extiende también al partido en sí.
Los diferentes ejercicios son:
· conducción de la pelota;
· pases cortos y largos;
· práctica de remates con las distintas partes del pie, por ejemplo:
con la parte interior y exterior del empeine, en tiros al arquero,
lanzamientos y envíos de cabeza
Fase de retorno a la calma:
Esta fase se compone de ejercicios de relajación, carreras de contracción,
estiramientos y ejercicios respiratorios.
Los diferentes ejercicios son:
· estiramiento de gemelos: mantenerse de pie con las manos apoyadas
en una pared, e inclinar levemente el cuerpo hacia delante, sin doblar
las rodillas;
· estiramiento de cuádriceps: de pie y con un brazo extendido, tomar
con la otra mano la punta del pie llevándolo hacia atrás y hacia arriba.
El ejercicio se realiza con ambas piernas.
· estiramiento de cintura y espalda: sentado en el piso con las piernas
extendidas y sin doblar las rodillas, llevar los brazos hacia delante
en su máxima tensión. Otro ejercicio consiste en pararse con las piernas
abiertas a la altura del ancho de los hombros y llevar las manos al
piso.
"Estos ejercicios deben realizarse en series de cinco cada uno
y durante el tiempo total de diez minutos".
· Control de la respiración: se trata de normalizar el sistema respiratorio
adoptando una postura de distensión muscular. |
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